‘Parque Paragone’. Javier Valverde

Parque ‘Paragone’

 Crítica publicada en diario SUR (07/11/2015)

Javier Valverde, cuya pintura siempre ha tenido una raíz fílmica, toma la mítica película ‘Blow Up’ como excusa para indagar sobre el alcance de las miradas fotográfica y pictórica

 

Javier Valverde. ‘Maryon Park’

La exposición: 12 obras que se traducen en más de 40 pinturas (óleo sobre lienzo), ya que alguna de ellas se conforma como conjunto o políptico, es el caso de ‘1’25 segundos en el parque’, 30 pequeñas piezas que se montan como una secuencia lineal, al modo de fotogramas ya que se repite el mismo motivo con ligeras variaciones, y que aludiría al origen fílmico de la exposición. Comisario: Carlos Miranda. Lugar: Sala de exposiciones de la Facultad de Bellas Artes. Plaza de El Ejido s/n., Málaga. Fecha: hasta el 13 de noviembre. Horario: de lunes a viernes, de 9.00 a 21.00 h.

20151030_111206

20151030_111218

Tal vez no lo pretendiera Javier Valverde (Málaga, 1991), pero el ciclo de pinturas que reúne en ‘Maryon Park’ parece un ‘paragone’, es decir, una discusión o «comparación» entre las artes para ver cuál es superior a las demás en función de sus particularidades. El ‘paragone’ cruzó la tratadística y la literatura artística de la Edad Moderna y, de modo cuasi-oculto, en las últimas décadas late en los innumerables diálogos entre pintura y fotografía/vídeo. Y en esas estamos al pasear por este inquietante y siniestro ‘Maryon Park’, tan inquietante como todo parque a la caída de la noche, cuando el bullicio cesa para que un insondable silencio no-familiar se apodere de ellos. Y es que el parque que Valverde toma como referencia es el que centra la película ‘Blow Up’ (1966), dirigida por Michelangelo Antonioni, una adaptación del relato de Julio Cortázar ‘Las babas del diablo’. La obra de Cortázar aborda la ficción y la verdad, así como la mirada como frágil paradigma de conocimiento. Asuntos que enlazan con la representación y que, al tomar como pretexto la película y parte del argumento, Valverde los hace desembocar en el alcance de las miradas fotográfica y pictórica.

20151030_112855

20151030_113351

El crítico Clement Greenberg fue una de las figuras cruciales para la teorización del arte de vanguardia y de la pintura de la mediación del siglo XX. Greenberg asentó la idea, entre otras, de que el arte moderno era tal en virtud a la autonomía del medio (rehusar exigencias ajenas a la propia pintura) y a la aspiración a la ‘planitud’ o bidimensionalidad de lo pictórico. Manet surgía para él, como para tantos otros, como origen de la pintura moderna que, por mor de esa progresiva ‘planitud’, desembocaría irremisiblemente en la abstracción, en la superficie pictórica sin más. Afianzado ese paradigma de ‘lo plano’, al que tan bien se acogería la pintura de Valverde (grandes zonas y generalmente con colores planos), quizá la mejor crítica vino desde esa propia condición material sobre la que había construido Greenberg su teoría. Aceptando la ‘planitud’, se advirtió que ésta pocas veces podría ser tal, completamente plana. Se adujo que la mirada podía colarse y recorrer, como en una suerte de viaje fenomenológico, los surcos e irregularidades que creaban los empastes de pintura o la huella que dejaban el pincel o la brocha. La vista convertía aquella aparente cartografía plana en un paisaje o en una orografía que debía transitarse.

20151030_111232

20151030_111152

Esa sensación es la que se tiene ante los grandes lienzos de la exposición que descansan en el suelo. El artista nos advierte en el título que nos encontramos ante un detalle, que lo que vemos es la ampliación –y también la monumentalización debido al formato- de un pormenor de cualquier vista recogida en los pequeños formatos, ya sea el prado, la arboleda o el estanque del parque. En esos cuadros grandes, en los que se pierde el paralaje y la referencia figurativa, todo se concentra apenas en un milímetro, tal vez dos, una cresta que recorre toda la superficie describiendo una diagonal que se curva. Algo ínfimo y que concentra toda la fuerza, pareciese una falla, un lugar de fricción de dos grandes zonas cromáticas cual placas tectónicas, un sumidero de energía, una herida por la que exuda la pintura.

20151030_112824

Capital resulta el recurso de asentar el cuadro sobre el suelo, de no colgarlo. Capital conceptual y físicamente. Por un lado al situarse en el suelo y en vertical, permite que la luz resbale, que resulte rasante y que bañe la superficie haciendo resaltar el ‘accidente’ o la ‘huella’ del acto de pintar. Conceptualmente porque el cuadro aminora su condición de imagen y avanza hacia otra propia de lo objetual, de lo matérico y lo material ante todo. No es asunto baladí, es pasar del registro del hecho pictórico como meramente intelectual, como forma plana e icónica, a otra más sensitiva en la que se comprometen otras sensaciones aparejadas a otros sentidos, como el tacto. Es, recreando la crítica el relato ‘greenberguiano’, lo plano impenetrable como muro –que vemos en los cuadros pequeños- y lo plano transitable, permeable a nuestra vista. Y aún más, en esa búsqueda que emprende Valverde imitando el desesperado e insistente ejercicio de ampliación que lleva a cabo Thomas, el fotógrafo protagonista de ‘Blow Up’ en su afán de descubrir un asesinato que inconscientemente cree haber captado por medio de la cámara, Valverde se topa con lo material, con lo maleable, con la fisicidad de la pintura. Ahora bien, Thomas halla frustración por lo irresoluble y Valverde lirismo y sugerencia.

20151030_111325

Esta dialéctica entre la imagen y lo material conduce a otra que, buscada o no por Valverde, acaba dominando el conjunto pictórico. Nos referimos a la que enfrenta abstracción y figuración. En el ‘Tratado de la pintura’ de Leonardo da Vinci encontramos el precepto IX; en él se señala que en las manchas de las paredes o en las que nacen de arrimar una esponja con color a un muro, se pueden ver, entre otras cosas, «mares, nubes, bosques y otras cosas así». Continuaba asegurando el artista que «es casi como la música de las campanas, que dice lo que a ti te parece que dice». De eso se trata, de aceptar la ilusión y la apariencia, tal como hará, vencido, Thomas. Y es que esos son terrenos de la pintura.

20151030_112805

20151030_113154

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s